A veces, amas tanto a alguien, que no te importa si no te ama de vuelta.
Llega el punto en que comienzas a amar la agonía, abrazas el masoquismo como si fuera lo único que te queda en tus días.
Te acostumbras a la idea de una relación unidireccional en la que das lo que crees que es lo mejor de ti, y sólo puedes sentarte y esperar una sonrisa de vuelta.
Jonathan Montes (Mientras nos dure). (via serotonina-para-el-corazon)