Imagina una persona, cualquiera, al costado tuyo la mayor parte del día, hablándote al oído, repitiendo siempre el mismo discurso: “no haces nada bien”

Tal vez no de forma directa, pero coacciona para que a la larga o a la corta hagas/digas lo que esa persona quiere ver/oír, y tu, accedes inconscientemente.

Con el paso de los días, terminas por creer que lo que escuchas es cierto, tus ánimos caen por el piso, comes a montones o no comes nada, no tienes ganas si quiera de asomar la nariz para ir a comprar leche, te alejas de tus amistades y sigues.

Esto, y más, es lo que me sucede cuando veo su llamada en mi celular, cuando escucho como acelera su escape, cuando veo su silueta tras abrir la puerta. Siento como la poca felicidad cosechada a lo largo del día se esfuma en tan solo un momento, el ambiente se vuelve frío, cortante, dejo de hacer lo que estoy haciendo, por que haga lo que haga, sera motivo de

cuestionamiento y pelea. Por que para el, mi único propósito es hacerle la vida imposible; mierda, hasta lo que llega una persona, pensar que su hijo vive para complicarle la existencia, por que según el, uno es lo peor que pudo haberle pasado. Y claro, a nadie le gustaría tener un hijo de casi 30 años, con exceso de peso, vago, dejado, croto,  impresentable y cuantos despectivos mas encuentres que puedan encajar para denigrar a una persona, creyendo falsamente que esta va a cambiar su forma de ser o de ver las cosas haciéndola sentir un porquería. Muchas personas pensaran que estoy exagerando, pero cada quien toma las palabras de una forma distinta, y mas cuando vienen de alguien al que una vez creía una especie de héroe todopoderoso; saber que detrás de tantas cosas se oculta esto.

Acaba de llamar, note en su voz un aire de disconformidad, que en cuanto cruce el umbral de la puerta estará en mi oído lanzando sus quejas. 

Duele, duele mucho, que solo tenga ojo crítico para las cosas mal echas y deje pasar las buenas por que es “lo que corresponde”. Y si. he intentado hablar, hace mucho, varios años, pero dime, ¿como puedes hablar tu con una persona que jura que el sol es de color azul? Ni naranja, ni rojo, azul. Que cambia los echos a su antojo para siempre ser el favorecido, que puede discutirte a muerte que el planeta no gira, con tanto énfasis que hasta hace dudar lo que crees y has visto. Pero no, el sol no es azul y el planeta si gira. Entonces, ¿como puedo pretender hacer que diga la verdad? O por lo menos lo que yo creo es verdad si es que mi mente no me ha traicionado a lo largo de estos años.

Puedo recordar perfectamente esas noches mirando por la ventana durante horas con la falsa esperanza de que viniera en mi búsqueda, iba a los diarios ver el apartado de funerario y buscaba en la guía telefónica su número de teléfono, ilusamente por que claro esta que no tenia teléfono. Al siguiente día a veces me despertaban con la noticia de que estaba afuera esperándome y otras veces solo para darme el desayuno y cuando partía rumbo a misa solo me quedaba la esperanza que podía verlo al terminar el partido. Muchas veces aparecía sin siquiera darme cuenta, otras lo veía sentado en algún banco o apoyado en el alambrado dándome fuerza, y cuando lo veía, juraría que el futbolista mas talentoso se apoderaba de mi para que terminara todo rápido y salir par ir a correr a su brazos. Cuantas veces no llegó, y por mas que miraba no veía ni su auto mucho menos su moto, todo era tan distinto cuando no llegaba, solo quería ir a casa a dormir esperando la cena. Esperar 5 o 6 días completos, hacer mis tareas, comportarme como un gran niño, hacer todo lo que podía para que llegue el Sábado y poder estar con el, o a veces solo unas horas luego de la cancha; cuantas veces esperé y esperé en vano, creyendo que tal vez estaba demorado o algo le había sucedido pero no, por suerte no era así, estaba en algún festín de lujuria. Por que a decir verdad, no tiene ningún vicio, alcohol, drogas, juego, ni nada de eso, pero le encanta la compañía, sentirse superior a la persona que tienes en frente y hacer lo que quieras a tu antojo con su cuerpo. Al principio no lo tome como algo que realmente pudiera afectarme la verdad, pero conforme el paso del tiempo, y viendo que yo no accionaba de mala manera estos episodios frecuentaron aún mas, hasta el echo de que prácticamente no le importaba mi presencia. Y así fui alejándome, de a poco, mientras el prefería tu nueva vida, yo intentaba hacer lo que podía. Fue en ese momento cuando caí, fiestas, amigos, sexo, alcohol, cigarrillo, solo iba al colegio para no estar en mi casa, había reprobado todas las materias; no fue su culpa, fueron mis decisiones sin el aliento de nadie por supuesto. ¿Como crees que pueda perdonarle el echo negativo mas trascendental de mi vida? El cual, por supuesto, no esta ni enterado; ¿pero de que puede servir? nada obviamente.

Entonces, ¿como debo sentirme si niega todos estos echos? Que tal ves para ti, que estas leyendo sea algo insignificante, pero bueno, para mi, es algo que me gustaría, desearía con tantas ansias que lo sintiera y este arrepentido, pero no, solo esquiva los cargos lo cual, al fin de cuentas, solo estoy aquí para hacerle la vida imposible.

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