A veces, algunos dias, suelo despertarme temprano, tomar un baño, lavar mis dientes, tomar mis remedios, acomodar mi cama, abrir mi negocio, limpiar el escritorio, barrer el piso y encender la computadora.
Son esos dias en los que puedo sentir mi estomago retorciendose totalmente vacio, pero no por hambre, por algo asi como la soledad.