Mi forma de amar, tan perfecta que ahuyenta.

Ayer recibí tu mensaje y pude sentir como una parte de mi se aliviaba pero otra se consumía.
Era un claro mensaje de que aun esperabas mi regreso, por lo menos así lo entendí yo. Debo admitir que titubee antes de responderte, hasta que recordé, todo este tiempo sin saber de ti no me ha afectado, no necesité tus mensajes de buenos días para despertar alegre, de buenas noches para dormir ni mucho menos que me dijeras que me cuide y que este bien para estar seguro que me querías.
Me advertiste que eras fría y distante, que el amor no era lo tuyo, que no se te daba muy bien eso de andar demostrando tus sentimientos; por mi parte te conté que no existen puntos intermedios en el amor, pasar de escribirte todo el tiempo, todos los días, ser un romántico con todas las letras a eliminarte completamente de mi vida solo había un paso. Llámalo egoísmo, inmadurez, rencor u orgullo, ponle el nombre que desees si te hace sentir mejor, pero es mi forma de amar y la mas sensata que conozco, y no, no te amé, solo sentí una conexión muy fuerte para con vos. Cerré los ojos y acepté, no fue como lo planee; me lastimaste no lo voy a negar pero llegado el momento hice un paso al costado y me liberé de ti. En cambio tú, creías que mentía, que no sería capaz de cumplir con lo que dije, estabas buscando la forma de hacerte creer que era igual que el resto, no creías en lo que decía ni en lo que hacia, pensabas que eran trucos para llevarte a la cama me confesaste, pero bien sabes que no era necesario tocarte para hacer que tu cuerpo se estremeciera, tu corazón se acelerara, tus manos transpiren, tus piernas se aflojen, se hiciera un nudo en la garganta; solo bastaban unas palabras y mirarte a los ojos para que todo esto ocurriera. ¿Sabes por que? Por que nunca imaginaste que a pesar de tus advertencias ibas a encontrar una persona que deseara hacerte un poco mas feliz.
“Tan perfecto que asusta” aún recuerdo cuando me dijiste esta frase, y así fue, tu miedo te llevo refugiarte en la soledad, la cual para ti es mejor. Por mi parte tomé lo que me pertenecía, deje tus recuerdos en un cajón y me marché para no regresar.